plagio

Frecuencia y gravedad del plagio en entornos académicos según el informe (ver referencia al final) de la empresa Turnitin, especializada en software antiplagio para universidades

Esta entrada podría llamarse “No seas estúpido ni miserable: cómo evitar meterse en líos con acciones de copiar y pegar”. También podría titularse “No te pegues un tiro en el pie”.

La motivación para escribir sobre el plagio es el enésimo caso de personaje más o menos importante de la política o de la cultura acusado de cometer plagio en su tesis doctoral y, en lugar de apresurarse a pedir disculpas (o callar), propone teorías delirantes sobre que es y que no es plagiar. 

En el gráfico que encabeza esta entrada podemos ver que, tanto por frecuencia como por gravedad, los principales casos de plagio son los que se identifican respectivamente como “clone” y “control-c“. Es decir, apenas dos variedades de lo que a solemos llamar “copiar y pegar”. 

Así que, para ser muy directos, digamos que este tipo de plagio es una de las acciones más estúpidas y a la vez más deshonestas en la producción de una obra académica, ya sea una tesis, un trabajo de final de máster o un artículo científico.  

Es estúpida porque puede arruinar todo un trabajo académico y a veces toda una carrera aunque el fragmento copiado represente apenas una fracción de un trabajo mayor, entre otras cosas porque una falta de integridad moral demostrada en un caso, si es grave, puede poner en duda toda su producción anterior y posterior. Se supone que en la academia, la búsqueda de la verdad es el primer compromiso.

Es deshonesta no solamente por lo que seguramente están pensando, o sea, porque alguien se atribuye unas palabras o unas ideas que no le pertenecen. Lo es porque además, le niega lo mínimo que podemos dar al legítimo dueño de unas palabras o de unas ideas que nos han sido útiles, a saber: nuestro reconocimiento

Los académicos saben perfectamente que a un autor le puede ser reconocida una labor investigadora si puede demostrar que su trabajo ha merecido citas. Si en lugar de eso, ha obtenido apropiaciones sin mención, ese autor puede haber perdido una oportunidad que le hubiera hecho obtener una acreditación o un reconocimiento de otro tipo. Sé que puede parecer exagerado, pero así son las cosas en el mundo académico actual.

Por eso, cada vez que alguien copia y pega líneas de texto de un trabajo ajeno, ya sean muchas o pocas, y lo hace pasar por propias, no solamente está llevando a cabo una praxis nefasta, sino que está siendo miserable con otro autor...."

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