Cuando ingresé a la Universidad, sabía que tendría nuevos retos para mi formación profesional y que a lo largo del camino se me irían presentando muchas oportunidades para poder prepararme, pero no pensé que siendo de tercer semestre participaría en un Congreso Internacional. 
Al comienzo se me hacía un poco aburrido estar realizando toda la metodología, sacar contenidos, resultados y conclusiones pero conforme avanzaban los días, la fecha del Congreso se acercaba más y más. Después de tantos ensayos y tanta presión, había llegado el día y mientras llegaba a la Ciudad de México, pensaba en cómo le había hecho para llegar hasta ahí, con muchas complicaciones pero lo estaba viviendo ya, sentía muchos nervios, mucha ansiedad de saber que me presentaría ante un congreso Internacional y bueno, una vez llegando a mi destino y al haber encontrado la sala que me habían asignado, justo al entrar, sentí como en mi cuerpo subía y bajaba mi temperatura, mis nervios aumentaban más al ver tanta gente desconocida, al ver una Argentina como ponente, al ver Doctores y Maestras, mis nervios eran algo muy extraño, que jamás los había sentido y aumentaron más cuando me mencionaron, cuando ya era mi turno y no me quedó de otra mas que armarme de valor y confiar en lo que ya sabía. 
Una vez pasando, me llene de orgullo al ver como todos me felicitaban a todos les había quedado claro lo que había mencionado en cada diapositiva, sin duda alguna no me arrepiento de nada hoy me queda mas claro que hay que salir de nuestra zona de confort, hay que experimentar cosas nuevas, hay que probar de todo un poco y es por ello que yo estoy decidida a moverme mas allá de donde estoy y no quedarme en donde siempre he estado.


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