Ha pasado tiempo y... aún duele.

Publicado el 06 de noviembre del 2017 a las 07:18:03 en la categoría Reflexiones en el Blog por Luz del Carmen Hernandez Hernandez










El pasado 19 de Septiembre del 2017 ocurrió un acontecimiento muy trágico para todo México. La madre naturaleza nos presentó un fenónemos natural que hace 32 años igual había ocurrido. Hubo un terremoto en Puebla que afecto a Oaxaca, Guerrero, en el estado de México y la CDMX  que hizo diferentes daños por la ciudad, en casas, escuelas, edificios, etc.

Hace unos días estaba observando algunos videos en Youtube acerca de lo que había ocurrido en la CDMX ese mismo día, me impactó demasiado y sentí la misma nostalgia que ese día al enterarme de dicho suceso. Ver a la gente desesperada por sus familiares, sus amigos, por su vivienda, por sus pertenencias, es un suceso que a mi en lo personal me ha afectado demasiado, que me quedo con las ganas de querer ir ayudar a tanta gente. 

Ver a los niños en las escuelas llorando, otros angelitos que por cualquier circunstancia no pudieron salir a tiempo y desgraciadamente perdieron la vida, para toda la República Mexicana ha sido un hecho que de nuevo nos ha marcado, que simplemente no se de donde sacamos toda esa fuerza y rabia para ayudar a quien lo necesitaba, que por más lejos que nos encontráramos aportamos un granito de arena para ver a México de pie una vez más. 
Hace 32 años ocurrió algo similar pero por comentarios de mis abuelitas, amigos y conocidos que tuvieron esa vivencia no fue tan grande como la de hace un mes.

Estoy orgullosa de México, de ver como nos unimos cuando lo necesitan nuestro hermanos mexicanos, creo que aparte de ayuda material, se sentía el apoyo moral, que en realidad se veían las ganas de que todo iba a mejorar, esas palabras de aliento que aunque estuviera a kilometros del lugar donde ocurrieron las cosas, me sentía un poco tranquila por saber que la ayuda iba en camino. 

Gracias México por estar en las buenas y en las malas, que aunque día a día cada quien este en su mundo, con sus problemas y su rutina, esta vez no importó nada de eso y nos unimos.

Una vez más ¡Gracias México! ¡Gracias a esas personas con valentía por ayudar! 

Tal vez mis palabras sean insignificantes para algunas personas, pero creanme que en mi corazón tienen un gran respeto. 


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