La controversia de Logan Paul

Publicado el 03 de enero del 2018 a las 07:52:37 en la categoría Reflexiones en el Blog por Ana Victoria Torres Huerta










Quizás no lo han visto, igual todavía no se enteraron, pero ayer un veinteañero americano se encontró el cadáver de un chico que se había suicidado en mitad de un bosque. Sucedió mientras viajaba por Japón con sus amigos. Imaginenlos el shock que debió producirles. Imaginenles cómo reaccionaron. Qué se dijeron entre ellos: ¿era la primera vez que veían un cadáver? ¿Debían intentar descolgarlo o llamar a la policía? ¿Y si alguno de ellos podía reanimarlo? Imaginen lo mal que lo tuvieron que pasar…

¡Y ahora, dejar de hacerlo porque no hace falta! ¡Está colgado en YouTube!

Bueno, ya no porque, debido a las críticas recibidas, se descolgó unas horas más tarde. Pero ya saben cómo es la red de redes y que ahí todo se escribe con bolígrafo y no con lápiz. Así que aún hay GIFS, capturas y fragmentos viralizándose por Twitter a la velocidad de la luz. ¡Los primeros de 2018!

A cualquiera que le cuente esto se va a pensar que es el especial Halloween de Black Mirror, pero es la vida real, que siempre, siempre, siempre nos demuestra que puede resultar más aterradora y retorcida que la ficción.

El nombre del chico es Logan Paul y sí, en efecto, es youtuber y le siguen millones de personas en todas sus redes sociales. Pero, por favor, no los juzguen a todos por el mismo patrón, que cada uno somos de nuestro padre y de nuestra madre, ¿eh? Ya me estoy imaginando los titulares lapidándo a todos los creadores de contenido, y tampoco es plan. Logan Paul hace vídeos “humorísticos”. Y permitanme que añada las comillas porque uno que va descubriendo cosas, aprende a diferenciar entre lo que es divertido y lo que es, simplemente, insultante. Y por muy guapo y fuerte y rubio que se vea, sigue sin estar bien que el 70% de tus bromas giren en torno a situaciones machistas en las que la mujer termina casi siempre humillada.

El bosque por el que paseaba con sus amigos no era uno cualquiera, no. Recibe el nombre de Aokigahara, que significa “Mar de árboles” y es conocido comúnmente como el bosque de los suicidas. Forma parte de la ladera del monte Fuji, y en él se internan hombres y mujeres con la intención de acabar con sus vidas. Se atan un lazo a la mano por si se arrepienten y quieren regresar, y comienzan a andar hasta que las fuerzas o sus pensamientos les ganan la batalla y eligen un árbol del que colgarse. De media, se cree que un centenar de personas acaban con su vida al año, y en 2016, Hollywood estrenó una película sobre el tema, pero les recomiendo que no pierdan el tiempo en ver ni su trailer.

El caso es que este chico, Logan Paul, youtuber, ex-viner, conocía la leyenda, que poco tiene de leyenda con esos datos, y decidió sacar la cámara y narrar su experiencia. Yo me lo imagino que el día anterior bromeaba con sus amigos en el hotel: “¿Se imaginan que encontramos realmente un cadáver?” “Buah, ni de broma”, le diría alguno. “¡Sería la risa!”, exclamaría otro. Y estoy convencida de que al menos uno tuvo que cuestionarse “¿Y si sí?” ¿Y si sí lo encontraban? Y me gustaría saber qué respondió Logan Paul en ese momento, antes de que pasara de verdad.

Porque lo que hizo, ya lo sabemos todos.

No apagó la cámara. Se grabó cuando lo encontraron, le entró la risa nerviosa, se quedó alucinado, no sé si porque estaba pensando en la cantidad de visitas que recibiría el vídeo o porque estaba procesando la gravedad del hecho, y sacó unos buenos planos del cadáver después de grabarse a él mismo reaccionando.

Más tarde, con total seguridad, lo volvería a ver en la pantalla reversible de su cámara y luego pasaría horas editando el vídeo, que uno ya sabe lo que se tarda. Y al final trabajaría en la miniatura, que viene a ser la fotografía que se sube junto al vídeo para que los espectadores clicken en tu contenido y no en el de otro. Y, ojo, él sabía que no habría valido cualquier foto, así que optó por subir una en la que se viera el cadáver.

No Fake. Suicidio real (SALE BIEN).

¿Le pondría etiquetas? Supongo que sí. Suicide, Dead man, corpse, body, Logan Paul, surprise, Japan, The Forest of suicides… ya saben.

Y entonces lo subió.

Y lo compartió con el mundo. Y seis millones de personas lo vieron. Y el mundo reaccionó. Reaccionó como, quizás, él no esperaba que lo hiciera. Porque, claro, cuando cada vídeo tuyo recibe millones de visitas y otros tantos millones de Likes, acabas creyéndote que todo lo que haces es gracioso.

Pero esto no lo ha sido.

Espectadores del mundo entero, youtubers, estrellas y medios, se le han echado encima. Y aunque, por supuesto, hay quienes lo defienden, esta vez son los menos. Porque este es uno de los pocos casos en los que incluso quienes jamás consumen YouTube, se enteran de lo que ha ocurrido y dan su opinión al respecto.

Y así ha comenzado lo que algunos califican como el primer linchamiento público en redes sociales de 2018.

Él ya ha pedido disculpas. Podemos leer sus palabras en su Twitter. Básicamente dice que no era su intención burlarse de algo tan serio y que solo quería explicar la gravedad del suicidio. Que, añade, si al menos ha salvado una vida con este contenido, se sentirá realizado. Que no lo ha hecho por las visitas ni por el dinero.

Vaya pensamiento..., añado yo.

Por suerte, no pocos han sido los que han comprendido que las críticas también deben dirigirse a la plataforma. Que YouTube haya permitido semejante contenido es para que se lo haga mirar. Pero bueno, a estas alturas de la historia poco nos puede sorprender cuando para la plataforma es uno de sus mejores creadores y que el año pasado lo metieron como uno de los protagonistas del "YouTube Rewind", que viene a ser un recopilatorio de lo mejor de 2017.

Y no, yo no había visto el vídeo. Tampoco lo habría hecho de haber seguido colgado. Pero por desgracia, me han saltado a los ojos imágenes, clips y algunas de las capturas del mismo en Twitter y he tenido que venir aquí a desahogarme. Y miren lo que les digo: ojalá se descubra dentro de unas horas que es mentira, que ha sido una broma del chico y que en realidad sí que quería llamar la atención sobre algo con su actitud. Ojalá, aunque no tubo porqué hacerlo...

Al final, es cierto lo de que la realidad siempre supera a la ficción. Sobre todo mientras siga habiendo personas tan insensibilizadas a la sangre de mentira como a las emociones humanas.


Comentarios