Calaveras de 1989 para algunos integrantes de la Orquesta Sinfónica Nacional.

Publicado el 18 de enero del 2018 a las 07:15:42 en la categoría Amigos por Rodolfo Ramos Beristain










Orquesta Sinfónica Nacional (1989).

Calaveras dedicadas a la OSN por Rodolfo Ramos Beristain. (integrante de la sección de violas de 1981 a 1990).

 

Llegada esta fecha sacra y un año más de trabajo, me animo a tratar de hacer calaveras de relajo, que digan en pocas letras y no con muy buena rima, las cosas que aquí nos pasan, del atril a la oficina. Reestrenamos director, programación conocida, batuta no muy precisa, pero eso sí fina y lucida, nos habló de buen aumento, nueva orquesta, teatro nuevo, grandes planes pa’la orquesta. De directores nos dijo que traería grandes talentos, la calaca le ganó, nos mandó puros jumentos.

 

De Velazco, ¿que les digo? hijo pródigo de Herbert, licenciado, director y al final un doctorado. Rechazado de OFUNAM por torpe, inepto y sangrón, la parca lo manda al INBAL para que intente probar lo bueno de su batuta, nosotros lo recibimos de buena gana y buen ver, pero no más de una semana, no se nos quiera meter. La muerte lo mandó a Europa pa’que pueda demostrar que fué asistente de aquél, aunque al puesto ya no aspire, se lo ganó Claudio Abado, que si demostró saber.

 

El siguiente que se creyó competente fué el mentado “Condorito”, violinista ya afamado, director muy renombrado, tiene tres compact grabados. Bacardí lo patrocina, grandes músicos se agencia, a todos les paga en “pomos” para lograr su inconsciencia, después los lleva a tocar hasta el mismo cementerio, donde las calacas gozan, aplauden y brincan queriéndoselo llevar pa’que dirija su orquesta. Condorito le aletea, se pierde entre los compases, la orquesta lo salva presta, disculpando sus errores. Las calaveras perdonen estos arranques de euforia, pues el maestro “Condorito” de aquí se nos fué a la gloria.

 

Este es un percusionista no de todos muy querido, le apodan el “cempasúchil” , el “Judas” o “Satanás” , a él lo agarró la flaca en este día tan glorioso tratando afinar sus parches, que es lo único que ejecuta, si otro instrumento piden que trate de ejecutar, disculpas dará diez mil, él es muy profesional, tiene lacayos que manda toquen todo lo demás.

 

Es de esta orquesta señores la sección mas importante, las violas, ni duda cabe y esto la muerte lo afirma, Ramón Romo es su “tomandante”, alto, flaco y narizón, dientes chuecos, gran sonido, toca y toca todo el tiempo aunque lastime el oído, su vibrato no es muy grato, pero tiene un gran talento, se fué a Milwaukee a estudiar y regresó hecho un portento, la flaca lo va a agarrar preparando su concierto, que Herrera le va a dejar para el último momento.

 

Le sigue el gordito Emigdio, que es su segundo de a bordo, siempre a dieta y siempre gordo, pasteles le gustan mucho, quesadillas mucho más, mas lo que nunca perdona son sus vodkas, rones, whiskys y todito lo demás, vino la muerte a buscarlo, era lunes, no asistió, el domingo había tocado por que el “principal” faltó, hubo “solo”, que problema, toda la sección sudó, tocó Emigdio sin problema, solo el mentón le tembló, la muerte ya lo reclama, pero él se resiste un poco, quiere formar al “polluelo” y soltarlo poco a poco.

 

El segundo atril que viene, ese si que es un problema, no basta con Luis Magaña, también Gabriel Castorena, ha que par de ingratos muertos, saltan, brincan, dan jalones, quieren marcar los compases como si fueran chingones, la muerte no les dió tiempo de madurar un poquito, los tiene tocando cuartetos para pagar sus delitos.

 

El siguiente atril señores, el tercero de la cuenta, tiene un par de malhechores, son los dos muy tocadores, se entretienen en las tardes cuando nadie lo sospecha, en vender mota a los niños afuera de las iglesias, estos villanos tremendos roban bancos, carros, tiendas, en Mixcoac son muy temidos y en el mundo de los vivos se sospecha de un tercero, creo toca violín primero, sea esta banda bienvenida al mundo de los difuntos, para que alegren “Regina” y sigan tocando juntos.

 

Dos jóvenes talentosos son la siguiente pareja, ambos regresan de Europa uno en Suiza, otro en la URSS, años de estudio pasaron, la muerte los vió llegar con mucho afán a la orquesta y luego les preguntó bueno, ¿pues que estudiaron?. Ponen talento y afán para tocar sus pasajes, la flaca les llevará, si fingen y se hacen guajes.

 

De la siguiente pareja y al quinto atril me refiero, hay próspero fayuquero “Chaca-chaca” se le apoda y a todos vende y se tranza, no por eso menos lanza que su joven compañera, Laura Loranca se llama y triste está en este día, extraña a su compañera hoy de viaje y que es Thalía. Ambos se van a la tumba pa’cerrar esta sección y a tocar desde ultratumba.

 

 


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