Claves para utilizar el vídeo en elearning

Publicado el 11 de febrero del 2018 a las 08:25:09 en la categoría Asómate Videos por Ramón Aragón Mladosich










video en elearning

Claves para utilizar el vídeo en elearning

El consumo de vídeo no deja de crecer en todos los ámbitos: noticias, publicidad online y también en formación y, además, gran parte de este consumo se realiza a través de dispositivos móviles.

El vídeo aporta múltiples ventajas a la formación online: permite presentar la información de una forma atractiva, es posible explicar conceptos en menos tiempo que en formato texto, se pueden aprovechar grabaciones de formación presencial para incluirlas en un LMS (e incluso transmitirlas en directo…).
A pesar de que la utilización de este recurso es masiva en elearning, aún se siguen cometiendo fallos que van en detrimento de su utilidad. En muchos casos se incluyen vídeos de muy baja calidad o, que sencillamente no aportan valor.

Recomendaciones para utilizar el vídeo en elearning

Analizar qué contenidos se van a incluir en vídeo, siempre teniendo en cuenta a quién nos dirigimos y qué queremos transmitir. A partir de ahí, realizar una guionización o diseño instruccional del vídeo, para que se ajuste a las necesidades y características del alumnado así como a los contenidos.

Mostrar escenarios reales

Una imagen vale más que mil palabras, y el vídeo da la oportunidad de mostrar la realidad de lo que se está explicando. Así, si se está describiendo el mantenimiento de un compresor, será mucho más efectivo incluir imágenes de cómo se realiza, en vez de contarlo con palabras.

Ajustar la duración del vídeo

Mantener la atención en Internet es complicado, y en un vídeo aún más. En la mayor parte de los casos, es preferible optar por vídeos en formato píldoras de corta duración que por un vídeo largo.
Combinar el vídeo con otros formatos y recursos. Aunque muchos cursos se basen solo en este recurso audiovisual, es mucho más efectivo complementarlo con recursos de texto, infografías…. Yo no dado que estamos hablando de formación, no debemos olvidarnos de diseñar y proponer una evaluación que permita al alumnado comprobar que alcanza los objetivos formativos que se han planteado.

Optar por el vídeo interactivo

Si se propone al alumnado interactuar con la imagen, la experiencia de aprendizaje será más atractiva. De esta forma, es más fácil mantener la atención del alumnado a la vez que se posibilita el aprendizaje activo. Si nos limitamos únicamente a realizar una exposición, es muy probable que la efectividad de este recurso sea muy baja.

Incluir subtítulos

De esta forma se mejora su accesibilidad, y se da la oportunidad de seguirlos aun si el dispositivo de audio no funciona correctamente. Estos subtítulos deberían poder activarse o desactivarse.
Ajustar el peso del vídeo. Sobre todo si se accede a través de móviles, es importante que el tiempo de carga sea mínimo. Nuestra paciencia es muy limitada, y si tenemos que esperar a que se cargue, es probable que lo abandonemos.

Cuidar la calidad del vídeo. Las imágenes con poca nitidez, ruidos de fondos, audio deficiente… restan efectividad a este recurso y en muchos casos motivarán que se abandone.

 

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