Rudyard Kipling visto desde el prisma

Publicado el 05 de febrero del 2018 a las 08:05:16 en la categoría Reflexiones en el Blog por Alejandro Blanno










No es necesario conmemorar aniversarios de nacimientos o muertes para celebrarlo, como se está haciendo ahora, para guardarle un sitio. Pero hay que mirarlo desde el prisma. No existe un solo Rudyard. Kipling es, por una parte, uno de los símbolos del imperialismo británico; por otra, un escritor genial.

Jorge Luis Borges decía de él: "George Moore dijo que Kipling era, después de Shakespeare, el único autor inglés que escribía con todo el diccionario. Sabía administrar sin pedantería esa profusión léxica. Cada línea ha sido sopesada y limada con lenta probidad". Cuando murió en Londres, el 18 de enero de 1936, el bate argentino publicó un artículo en el diario Crítica en el que intentaba separar el grano (su calidad literaria) de la paja (su actitud colonial) afirmando "que la obra -poética y prosaica- de Kipling, es infinitamente más compleja que su política, y aún más que sus "ideas".

Una vida viajera y militarizada

Rudyard Kipling nació en Bombay, en la India colonizada por el imperio británico, en 1865, en el seno de una familia humilde de origen inglés. Su padre, pintor, era superintendente del Museo de Lahore (actual Paquistán), por lo que pasó los primeros tiempos de su infancia en Asia. A los seis años fue enviado a estudiar a Inglaterra, donde permaneció hasta 1882, año en el que volvió a India a trabajar como periodista en The Lahore Civil and Military Gazette y en The Pioneer, a continuación.

En 1889 empieza su intensa vida viajera visitando Japón y EEUU, que relató en una serie de cartas que publicó The Pioneer y que recogió el libro De mar a mar. Su carrera literaria empieza con narraciones, baladas y poesía, ganándose una merecida fama de imperialista. Estos trabajos le convierten en el poeta de referencia de la época victoriana.

En 1892 se casó con la neoyorquina Caroline Starr Balestier y fueron a vivir a Vermont, donde permanecieron cuatro años. Sus libros de esta época, que han sobrevivido con buena salud hasta nuestros días ( El libro de la selva y Capitanes intrépidos) tienen una fuerte influencia norteamericana y, en concreto, de Jack London, glosando la vida primitiva y el retorno a la naturaleza. En 1907 obtuvo el Premio Nobel de literatura.

Se considera que Kim (1901), donde relata las aventuras de un huérfano ("un blanco pobre, el más pobre de los pobres"), hijo de un soldado inglés y una madre modesta, de raza blanca, es su obra maestra. Es una novela de espionaje, que le sirve para describir los aspectos más pintorescos de la India y entender alguno de los conflictos que actualmente azotan Asia. Henry James, comentando sus libros, decía que contienen "la magia irresistible de los soles tórridos, de los imperios sometidos, de las religiones salvajes y de las guarniciones inquietas".

"If...", su poema más conocido

Borges consideraba que Kipling era un gran poeta. If..., por ejemplo, que tiene un origen funesto, inspirado por gestas guerreras de los británicos en la guerra anglo-boer de Sudáfrica, fue adaptado por Joni Mitchell en su álbum Shine de 2007. Abraham Simpson lo refiere a su hijo Homer, en la segunda temporada de la serie Los Simpsons, en el episodio Old money.

Su extrema sencillez y la facilidad con que todo el mundo puede entender este poema ha provocado que sea despreciado por muchos "popes" culturales. Lo han tachado de "católico", de "joseantoniano", de "machista", de "masón", pero su popularidad lo ha salvado de todas las críticas y lo mantiene vivo.

Los británicos lo consideraron el poema favorito de su literatura en una encuesta de la BBC de 1995. Y uno de sus versos, If you can meet with Triumph and Disaster and treat those two impostors just the same ("Si te encuentras con el Triunfo y la Derrota y a estos dos impostores los tratas de igual forma") preside la entrada de tenistas de la pista central del torneo de Wimbledon. Roger Federer y Rafa Nadal lo leyeron en un vídeo de la final masculina de 2008.

"Si puedes mantener intacta tu firmeza
cuando todos vacilan a tu alrededor
Si cuando todos dudan, fías en tu valor
y al mismo tiempo sabes exaltar su flaqueza


Si sabes esperar y a tu afán poner brida
O blanco de mentiras esgrimir la verdad
O siendo odiado, al odio no le das cabida
y ni ensalzas tu juicio ni ostentas tu bondad


Si sueñas, pero el sueño no se vuelve tu rey
Si piensas y el pensar no mengua tus ardores
Si el triunfo y el desastre no te imponen su ley
y los tratas lo mismo como dos impostores.


Si puedes soportar que tu frase sincera
sea trampa de necios en boca de malvados.
O mirar hecha trizas tu adorada quimera
y tornar a forjarla con útiles mellados.


Si todas tu ganancias puestas en un montón
las arriesgas osado en un golpe de azar
y las pierdes, y luego con bravo corazón
sin hablar de tus perdidas, vuelves a comenzar.


Si puedes mantener en la ruda pelea
alerta el pensamiento y el músculo tirante
para emplearlo cuando en ti todo flaquea
menos la voluntad que te dice adelante.


Si entre la turba das a la virtud abrigo
Si no pueden herirte ni amigo ni enemigo
Si marchando con reyes del orgullo has triunfado
Si eres bueno con todos pero no demasiado


Y si puedes llenar el preciso minuto
en sesenta segundos de un esfuerzo supremo
tuya es la tierra y todo lo que en ella habita
y lo que es más, serás hombre hijo mío...."

If... ha superado las circunstancias coloniales en las que fue escrito y ha sido adoptado por personas de todo el mundo, algunas tan respetables como la Premio Nobel de la Paz, Aung San Suu Kyi, que lo tradujo al birmano o el Nobel yugoslavo Ivo Andric, autor de la versión serbocroata.

Fuente: http://www.eldiario.es/cultura/libros/Rudyard-Kipling-triunfo-fracaso-impostores_0_485401552.html

 


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