CONOCIENDO UN PREESCOLAR INDÍGENA

Publicado el 29 de noviembre del 2018 a las 05:29:55 en la categoría Reflexiones en el Blog por Lourdes Altamirano Rodriguez










Un viernes del mes de noviembre, visitamos un preescolar indígena de nombre COYOLXAUHQUI, que se encuentra en Papalotla 2, municipio de La Perla. Bueno, esta fue una experiencia bastante peculiar, ya que me daba mucho miedo subir a las faldas del volcán, como comúnmente se le dirá. Mis nervios eras bastantes, una por el lugar y otro por que no sabía como nos iban a recibir de parte de los niños y la comunidad. Me sorprendió mucho la carretera ya que nunca imagine que tendría tantas curvas, después de unas 100 vueltas por fin llegamos a la comunidad. Me sentía cansada y eso que subimos en coche, pero creo que fue mas un desgaste mental, pensando que vomitaría o que iba a dolerme la cabeza por la altura. Después de unos minutos reaccione.

<a href="https://1.bp.blogspot.com/-nf0qMc0IdMY/W_wIHO51gDI/AAAAAAAAB9A/Z3w1IIE1bwwOJ1a7PnqmezpZGFKsk0y9wCLcBGAs/s1600/20181109_121336.jpg" imageanchor="1"><img border="0" data-original-height="899" data-original-width="1600" height="180" src="https://1.bp.blogspot.com/-nf0qMc0IdMY/W_wIHO51gDI/AAAAAAAAB9A/Z3w1IIE1bwwOJ1a7PnqmezpZGFKsk0y9wCLcBGAs/s320/20181109_121336.jpg" width="320" /></a>
 

Ya en el kínder, los niños comenzaron a llegar y acomodarse en sus asientos, era un aproximado de 32 niños y esperábamos 42 jajaja, fue algo muy extraño ver a tantos niños junto y sin saber de que edades era, ya que era un grupo multigrado. Después de eso comenzaron las actividades, primero los niños dijeron los números en inglés, español y náhuatl. Continuamos con una actividad de activación física y mental. Nos pusieron a bailar con ellos y a seguir la canción. La maestra Miriam los puso a escribir la fecha, y nos pidió que la apoyáramos para revisar que los niños no pasaran hojas y aprendieran a escribir en orden la fecha. Después, sacamos a los niños a las tienditas que ya estaban establecidas para que nosotros trabajáramos con ellos. Las tienditas estaban establecidas y muy bonitas. Los niños iban a comprar y les teníamos que ayudar a saber cuanto dinero debían de dar y el cambio que le daremos. Ellos ya estaban enterados de que monedas portaban y billetes. Estuvimos aproximadamente 1 hora ayudando a los niños para que ellos aprendieran a comprar. Sonó el timbre para que comenzaran los niños a ir al comedora, estuvieron ahí en un aproximado de media hora, en la cual nosotros comimos, comimos lo mismo que ellos y aunque es algo muy común a mi me supo muy rico. Después de comer los niños jugaban un poco, sonó el timbre y la maestra los acomodo a todo y les explico que nosotros habíamos llevado aguinaldos y piñatas para que se divirtieran un rato. Primero pasaron las niñas, y aun que eran menos que las niñas, todas querían pasar, solo una niña lloraba, pero parecía que le daba pena estar con nosotros o no le caímos bien jajaja. Continuamos con los niños y ellos estaban bastante emocionados, ya que querían romper su piñata, todos le pegaban fuerte y decían que alguno de ellos la romperían. Le dimos su aguinaldo a cada uno y después, nos tomamos fotos con ellos y les agradecimos a los niños y a sus madres que nos recibieron muy bien y que la comida estaba muy rica, que esperábamos volver pronto con ayuda en pequeñas despensas para que los niños y los padres que ayudan puedan seguir manteniendo el kínder, después de esto, todos entraron al salón para continuar con las actividades, ya en el salón la maestra nos pidió que nosotros le pusiéramos la actividad de casa a los chicos, no sabíamos que poner, ya que eran niños de kínder y no sabíamos si todos sabían leer, así que decidimos que debían de dibujar las monedas o billetes que se les pedía. Cuando terminamos los niños nos dieron las gracias y nosotros a ellos, despedimos a los niños y se fueron con sus padres, ya que era la hora de la salida. Mis amigas y yo aprovechamos y subimos un poco de donde estaba el kínder y nos tomamos fotos, por que realmente estaba muy bonito el lugar en donde nos encontrábamos. Esto me dejo pensando que hay muchas escuelas que necesitan apoyo, había madres con niños que caminaban aproximadamente 45 minutos para llegar al kínder y otros que no podían pagar el desayuno que la escuela le daba a los niños, aun que no era mucho, no todos pueden pagar. Que las escuelas están olvidadas por el gobierno y que desgraciadamente, nosotros que estamos en la ciudad nos olvidamos de nuestros hermanos de las sierras y que una ayuda no le vendría mal a nadie. Creo en crear conciencia en mi misma de ayudar a los demás y a personas como estos padres que caminan 45 minutos para llegar que realmente quieren que sus niños aprendan y comiencen a formarse como estudiantes. Fui una visita fantástica, te puedes encontrar con muchas personalidades diferentes, con muchos niños que tienen ganas de aprender y preguntan y preguntan para su curiosidad y sobre todo que es muy bonito que los padres apoyen en la formación de su hijo y en apoyo a la maestra.

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