Ensayo sobre el corcho educativo

Publicado el 07 de febrero del 2019 a las 09:39:26 en la categoría Reflexiones en el Blog por Luis Fernando González Ruffiar










El corcho educativo

En la opinión que se puede dar sobre la reflexión denominada el “Corcho Educativo” consiste en que el supervisor escolar dio un claro ejemplo de cómo es que la maestra no utilizaba de manera correcta y adecuada las herramientas que provocaran en los alumnos un aprendizaje significativo. Sí bien es cierto que a partir de un corcho el supervisor dio una catedra completa a los alumnos que a partir de ello relacionaron un todo y obtuvieron un conocimiento que pueden llegar a ocupar a lo largo de su vida.

Creemos que la maestra tiene más herramientas para poder ayudar a los alumnos a lograr como ya se había dicho un aprendizaje significativo, pero como nos muestra la reflexión, la maestra prefirió esconderse detrás de su escritorio y culpar a las autoridades educativas por no proporcionarle el material necesario para impartir su clase. Pero tal y como se observa en el multicitado artículo, la maestra no debe depender de que se le proporcione o no el material, lo correcto es que ella sea quien elabore el material con el cual impartirá su clase, lo cual generaría un impacto en la forma en que sus estudiantes van a aprender, sino que también va a tener un impacto en la conducta que estos tengan en el salón.

¿Qué podríamos haber hecho en el lugar de la maestra? Es una pregunta bastante concreta y no tan difícil de responder, toda vez que en vez de escudarnos atrás de un escritorio y dejar que los alumnos hicieran desmanes en el salón, hubiésemos buscado más alternativas para lograr ese aprendizaje significativo en los alumnos, un corcho puede ser un buen ejemplo, pero ahora es buscar algo más que nos pueda servir de ejemplo y lograr captar el interés en los alumnos e incluso que ellos mismos sean los que busquen y generen su propio conocimiento.

Por tales motivos, los docentes no nos debemos escudar ante la falta de material o ante alguna situación que nos impida dar la clase y provoque anarquía de los alumnos dentro del salón de clases, es decir, si por caso fortuito como por ejemplo que se descomponga el cañón, o nuestra computadora no encienda, o no hayamos guardado las diapositivas en la usb o simplemente se haya borrado el archivo, etc., los docentes tenemos que usar como analogía el “corcho” y a partir de algo simple volverlo algo complejo y lograr que los alumnos tengan un aprendizaje significativo que los ayude a entender los temas que en clase debieron ser abordados como si se hubiese llevado el material de clase.

 


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