Las películas son la manera perfecta de relajarse, pero más allá de ser una forma de entretenimiento, las películas nos pueden afectar física e intelectualmente sin que seamos capaces de detectarlo son capaces de transmitir ideas a través de la emoción y de neutralizar el instinto de reprimir sentimientos y desencadenar la liberación emocional, es decir pueden abrir puertas que permanecen cerradas.

Las películas divertidas ayudan a olvidar los problemas y mejorar la sensación de bienestar, incluso ayudan o fortalecer el sistema inmunológico y disminuyen las hormonas del estrés, que contienen los vasos sanguíneos.

En cambio, las personas que están fascinados por las películas de terror suelen ser aquellas que les encanta saltar en paracaídas y realizar aventuras extremas, porque sortear la muerte, les hace sentir más vivos; por ello las películas del genero de terror les ofrece la oportunidad de experimentar sucesos que no pasaría en su vida.

Estas películas afectan al cuerpo fisiológicamente incrementado al ritmo cardiaco, y en personas con enfermedades coronarios pueden aumentar el dolor de pecho, y la presión arterial; también puede causar un aumento en los niveles de adrenalina y cortisol, y lo que es peor, desencadenar recuerdos de eventos traumáticos que se han experimentado.

Ver películas de terror produce miedo, ansiedad, insomnio, fobias y traumas mentales, pero el efecto positivo de la visión frecuente de este tipo de películas, también ayuda a desensibilizar a las personas que sufren ansiedad y miedo.

Así que si eres fan de las películas de terror, ya sabes cuales pueden ser las consecuencias de tener aquel gusto culposo, aunque claro nadie nos quitaría la experiencia de ver películas de este tipo, que te crea una gran intriga saber si son buenas o no, ahora sabrás si puedes o no recomendar estas grandes películas tenebrosas.

Por: Carolina Michelle Hernandez Cano


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